NAVEGANDO EL DESIERTO

Noches de cielos estrellados y paseos en carrovela en el Parque Nacional El Leoncito. Además, la opción con Luna Llena en Ischigualasto.

E

l cielo de San Juan compite por la punta entre los más estrellados de la Argentina. Con casi 300 noches diáfanas al año y cero grado de polución atmosférica, los expertos en astronomía aseguran que es uno de los mejores lugares en Sudamérica para observar las estrellas, los  planetas y satélites de toda la Via Láctea. De cara al Valle de Calingasta, en el sudoeste de la provincia, la reserva natural El Leoncito nace en los años 90 alrededor de los observatorios astronómicos Félix Aguilar y CASLEO, que es uno de los más importantes del país. Con el tiempo se hizo Parque Nacional y hoy en día protege 90 mil hectáreas de tierra, pero sobre todo de cielo, porque acá la conservación del medioambiente y la biodiversidad de flora y fauna del Monte, la Puna y los Altos Andes, tiene efectos directos en el cuidado de la atmósfera y el buen funcionamiento de los observatorios.

En el parque hay senderos cortos en los que se puede ver guanacos, ñandúes cordilleranos y plantas autóctonas de la zona, y también hay visitas guiadas a yacimientos arqueológicos y sitios históricos como el casco de la estancia El Leoncito, que dio nombre al parque. Pero sin lugar a dudas, el plato fuerte de este rincón cuyano se descubre mirando hacia el cielo. El Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) cuenta con varios telescopios traídos de distintas partes del mundo entre los que destaca, imponente, una lente de 2,15 metros de diámetro y unas 40 toneladas de peso. Es un aparato inmenso que depende del Conicet y que usan astrónomos de todas las latitudes para sus investigaciones y observaciones del cosmos. A pocos metros de ahí, sobre una plataforma al aire libre, hay otros dispositivos de dimensiones más accesibles y maniobrables, aptos para el uso de civiles. Apuntando al cielo con un láser de color verde, uno de los trabajadores del observatorio nos ayuda a interpretar el mapa celeste a través de la mirilla. Distinguimos las Tres Marías y la Cruz del Sur, las Nubes de Magallanes, Venus y Júpiter con sus lunas (www.casleo.gov.ar).

Literalmente, el sol raja la tierra en toda la región de Cuyo, y en la Pampa de El Leoncito particularmente, donde el barro seco y compacto se agrieta dibujando tramas geométricas hasta el horizonte. Son 56 kilómetros cuadrados de limo arcilloso y salino, muy planos, que los amantes del carrovelismo usan como pista para hacer carreras y ofrecer paseos a los turistas. Las condiciones para este deporte no sólo tienen que ver con el tipo de terreno sino con el viento, necesario para empujar a estos híbridos tan particulares, como triciclos con vela, o veleros con ruedas. Por eso este es el lugar perfecto para el carrovelismo, porque acá sopla con fuerza el famoso Zonda, un viento seco y caliente que baja por la cordillera y hace que la temperatura suba hasta los 40 °C, especialmente entre mayo y octubre. Don Toro ofrece paseos en carrovela a los turistas, practica el deporte hace unos 45 años y sabe que las mejores rachas llegan a las siete de la tarde: “El viento es puntual en esta época del año, baja de las montañas y corre a unos 30 kilómetros por hora. Yo soy metalúrgico, y en mi tiempo libre me dedico a diseñar, soldar y correr en estas máquinas. Es muy divertido, bien tripuladas, llegan a doblar la velocidad del viento”. Hay dos asientos, uno para un acompañante y otro para Don Toro, que apenas empieza a soplar el Zonda caza la vela, suelta el pedal del freno y se lanza a cruzar toda la Pampa de El Leoncito en pocos minutos

(www.elleoncito.gob.ar).

En el límite con La Rioja y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el PN Ischigualasto se conoce como el “Valle de la Luna” desde la década del 60, cuando el periodista Rogelio Díaz Costa denominó así a las lomadas desérticas y arcillosas de esta gran extensión. Este parecido con el paisaje lunar es mucho más evidente cuando se lo visita de noche y la Luna Llena baña las geoformas de luz plateada (el parque cierra los días de lluvia, más información en www.ischigualasto.org).

Aerolíneas Argentinas vuela sin escalas a la capital de San Juan desde $1980 ida y vuelta (www.aerolineas.com.ar).

En San Juan llueve poco y hay una gran amplitud térmica entre el día y la noche. Entre mayo y octubre sopla el viento zonda, que además de subir la temperatura, aseguran que genera cambios bruscos en el estado de ánimo. En invierno, las temperaturas bajan hasta los -5 °C y en verano las máximas superan los 40 °C.

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