LOS ESTEROS DEL IBERÁ AL ESTADO: la gran apuesta de Tompkins inicia el camino de parque nacional

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n el transcurso de este mes, Conservation Land Trust donará a la administración pública las primeras 150.000 hectáreas recuperadas. Mientras, profundiza su labor en la recuperación del yaguareté, el tapir y el guacamayo rojo. Leo Di Caprio, uno de sus financistas.

Por Patricio Eleisegui

Las hectáreas donadas ya adquirieron la fisonomía natural de Corrientes previa a la explosión de las actividades principalmente agropecuarias del área.

Enclavado en el interior de la reserva natural Iberá, en el territorio de Corrientes, el parque homónimo comprende más de 500.000 hectáreas de bañados y vegetación acuática que por acción de la fundación Conservation Land Trust (CLT) -encabezada por el magnate y ahora bajo el liderazgo de su esposa, Kristine McDivitt- vienen siendo objeto de un trabajo de recuperación de flora y fauna inéditos para la región.

 

El proyecto es descomunal por donde se lo mire. Y representa, junto con la más reciente iniciativa de El Impenetrable, en la provincia del Chaco, una de las mayores apuestas del empresario y ecologista estadounidense Douglas Tompkins, fallecido en Chile a principios de diciembre del año pasado.

El plan de trabajos en esa zona de la Argentina comprende desde la restauración de paisajes hasta la recuperación de especies extintas pasando por la motorización de propuestas orientadas a desarrollar la economía local. Todo, por supuesto, atado a un masterplan puesto a andar por el mismo Tompkins en 2005.

El nivel de evolución que presenta Iberá es tal que, según indicaron desde CLT a Argentina Salvaje, en el transcurso de este mes se entregarán al Estado nacional unas 150.000 hectáreas que ya adquirieron la fisonomía natural de Corrientes previo a la explosión de las actividades principalmente agropecuarias en el área.

 

La porción referida pasará automáticamente a dominio de la administración de parques nacionales, mientras que el resto de la superficie continuará en etapa de recuperación para una cesión definitiva en cuanto menos una década.

 

El parque comprende tierras públicas y establecimientos de producción intensiva privada que fueron adquiridos por Douglas Tompkins a partir de 1997. A partir de ahí, CLT fue ocupándose rápidamente de liberar de alambrados los esteros para, luego, trazar estrategias de revitalización de los ecosistemas.

Las tierras en cuestión, como bien aclara la fundación, “fueron descubiertas por una nueva visión de desarrollo local: la producción de vida silvestre como recurso comercializable a través del turismo”.

 

“Este territorio, que ha sido revalorizado en función del uso ecoturístico propuesto, debe ser ordenado y preparado para rendir los mejores frutos a lo largo de los años, manteniendo su calidad y sustentabilidad. Por este motivo, para la producción de naturaleza y vida silvestre también será necesaria la aplicación de Buenas Prácticas Productivas”, aconseja CLT de cara al futuro.

 

Entre las principales iniciativas que se llevan a cabo dentro del parque hay que destacar la labor en torno a la recuperación de la vida silvestre. Para ello, la fundación viene implementando campañas de protección a especies como el huemul, además de llevar adelante la reintroducción de variedades de osos hormigueros, pecaríes de collar, venados de las pampas, tapires, y, también, el mítico yaguareté.

Con éxitos acumulados en cada caso, CLT ahora trabaja en la vuelta del guacamayo rojo a su hábitat en Corrientes. Como primer movimiento en esa dirección, la organización liberó en octubre de 2015 al primer grupo de siete de estas aves aunque con un resultado trunco: los guacamayos, nacidos en su totalidad en cautiverio, no lograron adaptarse al ecosistema y en la mayoría de los casos culminaron muertos o desaparecidos.

 

Lejos de desalentarse, la fundación redobló la apuesta y en la actualidad trabaja con ejemplares a los que entrena de forma activa para que, una vez liberados, puedan alimentarse por sí mismos además de reconocer potenciales depredadores.

 

Sobre todas estas iniciativas se refirió Marian Labourt, titular de Prensa y Comunicación de CLT, en un encuentro con Argentina Salvaje en el que, entre otros aspectos, destacó al proyecto de Iberá como uno de los sueños a los que más empeño supo ponerle Tompkins.

DIARIO DE UNA PASIÓN

“Douglas era una persona apasionada que quedó cautivada por la belleza de los esteros y rápidamente asumió la responsabilidad de recuperar su riqueza natural. Pasó de comprar tierras en la zona en 1997 a directamente accionar para la concreción del parque de recuperación en poco más de 7 años”, contó.

 

“Se dedicó con mucho énfasis a conseguir más fondos más allá de lo que destinó de su patrimonio para ir comprando los campos que eran de privados y estaban con algún tipo de producción agropecuaria. Entre otros aportantes, hay que destacar casos como el de Leonardo Di Caprio, cuya fundación donó 600.000 dólares para el proyecto de reintroducir al yaguareté”, aseguró.

 

Labourt vínculo la labor en Iberá a propuestas como “Corrientes vuelve a ser Corrientes”, una campaña de CLT que a la par de pugnar por la recuperación del hábitat también apuesta a fortalecer el vínculo de las poblaciones de la zona con las características históricas y naturales de los esteros.

“Más allá de las acciones puntuales, nuestra idea es que Corrientes retome su fauna y cultura naturales. Todo eso se ha ido perdiendo de la mano principalmente de las actividades comerciales vinculadas a la explotación de la tierra. Nuestros campos hoy son de acceso libre y trabajamos codo a codo con poblaciones que van desde el conjunto de casas a los 40.000 habitantes para que, a través del ecoturismo, encuentren una salida económica preservando el lugar que habitan”, enfatizó.

 

En cuanto a los resultados concretos de trabajo con las especies que se lleva a cabo en Iberá, uno de los éxitos que destaca la representante de CLT es la reintroducción del oso hormiguero. Según datos de la fundación, los primeros ejemplares se liberaron en 2007.

 

“Desde entonces se han seguido liberando animales en esa zona hasta alcanzar un número estimado en unos 50 a 60 ejemplares, habiéndose comprobado el nacimiento de al menos 33 crías en vida silvestre. En octubre del 2013 se liberaron los primeros cuatro animales en otra zona del Iberá, la estancia San Alonso”, notificaron desde la fundación.

 

Para luego añadir: “Se siguieron liberando ejemplares en San Alonso hasta alcanzar un total de 26 animales, incluyendo a seis crías nacidas en vida libre. Por lo tanto, estimamos que en Iberá viven actualmente entre 75 y 85 osos hormigueros distribuidos en dos poblaciones”.

 

De acuerdo a Labourt, la retirada de los osos hormigueros de esa área de Corrientes respondió principalmente a la pérdida del ecosistema y a la caza. “El hombre terminó eliminando al oso hormiguero por el mismo avance que llevó a cabo en los esteros. Por suerte, con mucho esfuerzo, eso se empezó a revertir. Contar con más de 80 osos en la zona es algo que nos da mucho orgullo”, comentó a Argentina Salvaje.

YAGUARETÉ Y FUTURO

En lo que hace al yaguareté, CLT inició un proyecto de cría experimental del felino que cuenta con la aprobación de las autoridades provinciales y nacionales. Este proyecto implicó el establecimiento del Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY) también en la estancia San Alonso, siempre dentro de Iberá.

 

En principio, el objetivo del CECY es motorizar técnicas de cría de yaguaretés que permitan generar animales que puedan ser aptos para vivir sin asistencia del hombre, reconoce la fundación.

 

“En mayo de 2015 llegó al CECY ‘Tobuna’, la primera hembra de yaguareté, donada por el zoo de Batán. Esta hembra se encuentra en buen estado de salud y está empezando a aprender a cazar por sí sola. A principios de 2016 llegó Nahuel, un macho donado por los zoos de Bubalcó y Buenos Aires”, aseguraron desde la organización. En CLT esperan por los primeros cachorros de esta pareja.

 

La entrevistada subrayó el énfasis puesto por la organización para lograr en el corto plazo una amplia camada de felinos directamente salvajes. “La idea es que las crías de la pareja se desarrollen en una suerte de corral de hasta 30 hectáreas pero siempre sin ningún tipo de contacto con el hombre. Por supuesto, siempre velando porque no se escapen o teniendo en cuenta el tema de la seguridad. Para eso venimos implementando monitoreos con cámaras”, especificó.

Un punto a favor respecto de cada una de las acciones de reintroducción de especies está en lo dificultoso de acceder a las zonas donde, por ejemplo, CLT mantiene a la pareja de yaguaretés. “Sólo se puede acceder en lancha o en avioneta. Trabajamos con el mayor criterio de protección para con los animales”, sostuvo Labourt. En todos los casos de trabajo con las especies participan al menos unos 30 biólogos, veterinarios y científicos en general.

 

Otra iniciativa en términos de recuperación de la fauna comprendió, recientemente, la suelta de la primera de una serie de parejas de tapir traídas desde la provincia de Salta. Así, desde la primera semana de septiembre, estos mamíferos ya deambulan por los esteros tras atravesar un período de cuarentena de casi tres meses. Se trata de una especie cuyo último ejemplar en suelo correntino fue abatido a principios de la década del 70.

 

Hacia adelante, la fundación creada por Douglas Tompkins tiene en perspectiva, como se adelantó, la entrega a parques nacionales de las primeras 150.000 hectáreas recuperadas del proyecto Iberá con el fin asegurar la supervivencia del hábitat siempre a futuro.

 

“Al estar compuesto únicamente por tierras públicas y las de una fundación conservacionista, su creación -por el nuevo parque que surgirá bajo control ya del Estado nacional- no afectará la tenencia y propiedad de los campos privados vecinos. Más allá de la voluntad manifiesta por parte de CLT de donar las tierras con este objetivo, la decisión final dependerá de las autoridades de Corrientes y Argentina”, expone la fundación entre los argumentos que justifican su accionar en esa área del país.

Labourt es optimista respecto del destino de esas tierras en Corrientes. “Hay que pensar que el 14 por ciento del territorio provincial corresponde al Iberá. Ir cumpliendo con la entrega a parques nacionales nos enorgullece porque lo sentimos como un deber cumplido aunque falta tanto por hacer. Por supuesto que la fundación no se queda quieta. Aparte de Iberá ya trabaja en El Impenetrable y también en la Patagonia”, dijo.

 

“Si bien nos quedan años de trabajo por delante, es importante que parques nacionales vaya asumiendo el control de a pedacitos. Desde que empezamos a trabajar recuperamos mucha fauna tanto de manera natural como por introducción. Si se profundiza desde el Estado tanto el cuidado de la zona como el ecoturismo en sus poblaciones, habremos alcanzado con éxito una de las metas de la fundación”, concluyó.

Mas Información: CLT Argentina

Canal Youtube: https://www.youtube.com/results?search_query=yaguarete+tompkins

Fotos: cortesía Conservation Land Trust Argentina

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