EL MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN DE LA PROVINCIA DE SANTA FE FIRMÓ UN CONVENIO DE TRABAJO CON LA FUNDACIÓN THE CONSERVATION LAND TRUST (CLT), POR EL CUAL SE HIZO POSIBLE EL TRASLADO DE UN OSO HORMIGUERO QUE SE ENCONTRABA EN LA GRANJA LA ESMERALDA, EN LA CIUDAD DE SANTA FE, HACIA LA RESERVA RINCÓN DEL SOCORRO, EN CORRIENTES.

 
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ste traslado se realiza con el objetivo de buscar la próxima liberación y reinserción del animal en la reserva de los esteros de Iberá, en el marco del proyecto “Recuperación de ambientes naturales a través del reasilvestramiento en Iberá: una oportunidad única de restauración ecológica y desarrollo local”, que se encuentra incluido en el convenio firmado y que fue declarado de interés por la provincia de Corrientes y el gobierno nacional.

 

Los veterinarios a cargo del traslado manifestaron que el oso será mantenido en cuarentena en un espacio acondicionado para su óptima adaptación. Allí será sometido a un proceso sanitario que, de superarse positivamente, permitiría su paso a corrales de presuelta. Luego de ese período, “cuyo tiempo no puede estimarse dado que varía según cada animal”, se realizaría su liberación definitiva en la reserva.

 

Los veterinarios indicaron también que, antes de liberarlo, se le colocará al animal un radio-collar que permitirá monitorear su comportamiento y estado general.

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Una especie con la que se viene trabajando

 

El oso hormiguero que será liberado tiene una edad estimada de ocho años, y estuvo al cuidado del personal de la Granja La Esmeralda desde hace más de cinco. Había llegado desde la Reserva Fitozoológica Doctor Carlos Pellegrini de Tucumán con fines educativos-reproductivos, buscando completarle pareja reproductiva, lo que finalmente no pudo concretarse.

 

Durante ese tiempo, el oso hormiguero convivió junto a dos pecaríes de collar, una pareja de chajás y otra de caranchos. Su alimentación requirió de una dieta muy compleja, basada en un sustituto lácteo, productos balanceados y suplementos vitamínicos, incluyendo además huevos y algunas frutas como manzanas y bananas.

 

El objetivo del proyecto de reproducción es devolver la presencia del oso hormiguero a su hábitat nativo dentro de la región de los esteros de Iberá y áreas limítrofes. En Santa Fe, donde hasta a principios del siglo pasado solía deambular libremente y abundaba, la pérdida de hábitat por desmontes y extensión de la frontera agrícola lo fue borrando del mapa.

 

Al menos en Corrientes, donde la abundancia de agua puso límite a la sojización, las primeras liberaciones de osos hormigueros en la Reserva Rincón del Socorro se hicieron en 2007.

 

Desde entonces, se han seguido liberando animales en esa zona hasta alcanzar un número estimado en unos 50 a 60 ejemplares, y se comprobó el nacimiento de al menos 33 crías en vida silvestre.

 

En octubre del 2013 se liberaron los primeros cuatro animales en otra zona del Iberá, San Alonso. Desde entonces se siguieron liberando ejemplares en San Alonso hasta alcanzar un total de 20 animales, a los que se suman seis crías nacidas en vida libre. Por lo tanto, desde la entidad estiman que en la zona del Iberá viven actualmente entre 75 y 85 osos hormigueros distribuidos en dos poblaciones.

Resurrección

 

La firma del convenio contó con la participación del secretario de Agricultura, Ganadería y Recursos Naturales, Marcelo Bargellini; el subsecretario de Ganadería, Raúl Steffanazzi, y, en representación de la fundación CLT, Gustavo Solís y Alicia Delgado, entre otros.

 

El acuerdo firmado también prevé la capacitación de personal gubernamental y privado de la provincia en principios y herramientas relacionados con la conservación de la biodiversidad; como así también la asistencia técnica a las autoridades de la provincia en tareas relacionadas con la recuperación de especies amenazadas, turismo sustentable y el manejo de los recursos naturales.

 

Entre las acciones que abre el proyecto se destacan devolver a su entorno natural animales que se encuentran en condiciones de cautiverio, conocer mejor la biología de especies como el oso hormiguero –como otras nativas, poco estudiada–, crear un programa de conservación de especies amenazadas que pueda servir como modelo para otros casos similares, y fomentar mecanismos de cooperación interinstitucionales entre gobiernos provinciales, la Dirección Nacional de Fauna Silvestre, organizaciones no gubernamentales y centros y proyectos de investigación argentinos e internacionales.

Un trabajo por la naturaleza

 

The Conservation Land Trust es una fundación mantenida por los herederos del magnate estadounidense Douglas Tompkins, un exitoso empresario y un deportista aventurero que al cumplir los 50 años comenzó a dedicarse casi por entero a la conservación, la restauración y el activismo ambiental.

 

Tompkins falleció en Chile en diciembre del año pasado, tres meses antes de cumplir 73 años. Su familia continuó con su obra en ambos países. En su sitio en internet –www.theconservationlandtrust.org– la fundación indica que está dedicada a la creación y también a la expansión de parques nacionales o provinciales “para asegurar la perpetuidad de los procesos ecológicos y la evolución con las máximas garantías posibles”.

 

También financia programas de protección de la vida silvestre, reintroducción de especies extintas, restauración de paisajes naturales modificados, y programas de desarrollo local, “generalmente en el área del ecoturismo, agroecología y educación ambiental”. También destina fondos y solventa la construcción de accesos para el público y de infraestructura “con el objetivo de preparar las áreas naturales para su donación a los gobiernos provinciales o nacionales”.

 

“Los valores que sustentan los programas de CLT están basados en una visión ecocéntrica del mundo, valorando intrínsecamente a los ecosistemas y las formas de vida que allí habitan, independientemente de la utilidad y el propósito de estos seres no humanos con respecto al ser humano”, concluye la presentación.

Fuente: El Ciudadano