LITORAL, PARQUE NACIONAL

PARQUE NACIONAL MBURUCUYÁ

CLIMA

Subtropical húmedo. La temperatura media anual es de 21°C, con máximas superiores a los 40°C en verano y ocasionales heladas en invierno. El clima es propio de sitios bajos y aguas estancadas, que actúan como fuentes de evaporación permanente. Gran parte de la provincia de Corrientes está afectada por vientos de origen atlántico, portadores de nubes provenientes del noreste, el este y el sureste, fenómeno que reduce significativamente las horas asoleadas. Hay unos 1.200 mm anuales de lluvia, con picos en otoño y primavera. La temporada más propicia para visitar es desde febrero a julio.

INFORMACIÓN Y SERVICIOS
ACTIVIDADES

Sitios para visitar y actividades

Casco de la Estancia Santa Teresa.

Sendero Pedestre Che Roga (1,5 km; autoguiado con cartelería).

Sendero Pedestre Yatay (6 km).

Estero de Santa Lucía.

Abierta al río Paraná, dueña de un rico patrimonio histórico, la ciudad de Corrientes merece una visita.

También la imponente Basílica de Itatí, a 60 kilómetros.

Mburucuyá, en febrero, es sede de la Fiesta Nacional del Chamamé.

CONTACTO

Intendencia del Parque Nacional Mburucuyá: Belgrano 997, (3427) Mburucuyá, Corrientes.

Teléfono: (03782) 498022
Telefax: (03782) 498907

E-mail: mburucuya@apn.gov.ar

TARIFAS / HORARIOS

Entrada gratuita.

En temporada alta (enero-julio) el horario de ingreso es de 07 a 20 horas.

En temporada baja (agosto- diciembre) el horario de ingreso es de 08 a 19 horas.

ACCESO

El acceso al Parque por la ruta provincial 86, desde la pequeña ciudad de Mburucuyá,  requiere recorrer unos 20 kilómetros de camino de tierra  que, en caso de lluvias intensas, se hace dificultoso para los automóviles. Quienes provengan del norte (Corrientes capital, Resistencia, Formosa) o del sur (Buenos Aires, Santa Fe, Paraná entre otras ciudades) deberán llegar por la ruta nacional N° 12 hasta su intersección con la  ruta nacional  N° 118. En este lugar se debe girar hacia el este continuando por la ruta 118 hasta  que los carteles indiquen la localidad de Saladas; allí,  dirigirse hacia la misma para luego continuar por la ruta provincial N° 13 que conduce a la ciudad de Mburucuyá, desde donde se continúa por la ruta provincial N° 86 que, como se indicó precedentemente, cruza el parque nacional.

Desde Posadas se puede acceder a la localidad de Palmar Grande por un  recorrido que es transitable todo el año y que consiste en tomar  la ruta nacional Nº12, desviando por la provincial  Nº118. Antes de llegar a San Miguel se toma la ruta asfaltada Nº5 hasta la localidad de Nuestra Señora del Rosario de Caá-Catí y, desde allí, se continúa por la ruta de tierra Nº13 (37 km desde el desvío de la ruta asfaltada Nº5, y 256 km desde Posadas).

Otra alternativa para llegar todo el año es partir desde Corrientes por la ruta nacional Nº5 hasta la localidad de Nuestra Señora del Rosario de Caá-Catí, desviando allí por la ruta de tierra Nº13 (37 km desde el desvío de la ruta Nº5, y 161 km desde Corrientes). Este acceso, aunque un poco más largo que la vuelta por Saladas, siempre está transitable, ya que los 47 km sin asfaltar (37 hasta Palmar Grande y 10 más hasta la entrada del Parque) son de arena.

Otros medios de transporte

La capital correntina recibe ómnibus de todo el país y vuelos diarios desde Buenos Aires. Allí es posible alquilar automóvil, contratar un remis, recurrir a una agencia de turismo o abordar alguno de los ómnibus que parten diariamente hacia la localidad de Mburucuyá, a 20 km del área protegida, donde se consiguen remises.

A Mburucuyá también se puede llegar en ómnibus desde Buenos Aires, de manera directa -mediante una empresa local de transporte- o haciendo trasbordo en Saladas.

INFORMACIÓN

Ubicación e Historia

Ubicado al noroeste de la provincia de Corrientes, en Mburucuyá, entre las coordenadas: 57° 59´ y 58° 08´ W y 27° 58´ y 26° 05´ S, este Parque Nacional posee una superficie de 17.660 hectáreas pertenecientes a la ecorregión de los Esteros del Iberá.

Las valiosas tierras que pasaron a formar parte del Parque Nacional fueron una donación de un abogado Danés que, en noviembre de 1991 firmó un convenio con la Administración de Parques Nacionales mediante el cual donaba algo más de quince mil hectáreas que constituían los campos que, desde el año 1945 en el que arribó a la Argentina, utilizó como medio de vida. Don Pedersen se dio cuenta con mucha facilidad que el lugar que habitaba era especial y muy rico en cuanto a su flora y su fauna por lo que tomó la decisión de explotarlo pero intentando ser cuidadoso y sin afectar su naturaleza. Llegó a colectar 1300 especies de plantas en su campo, con las que formó un herbario de gran importancia. Algunas de estas especies fueron nuevas para la ciencia.

Diez años después, la Ley Nacional 25.407 las incorpora definitivamente a la lista de los parques nacionales de la Argentina en el año 2001.

La ocupación humana en la zona data de unos 12.000 años atrás. Mas precisamente los primeros asentamientos humanos se produjeron hace unos 8.000 años. Los últimos en ingresar a la zona fueron los tupí-guaraní,  que lo hicieron provenientes de la Amazonia, hace aproximadamente 1.200 años.

Exisitían distintos grupos ubicados a lo largo de las costas del río Paraná  a la altura de la zona que nos ocupa, que se denominaban Quiloazás y Calchines, estos últimos localizados un poco más al sur. Estos aborígenes, como los que habitaban el resto del litoral, eran pescadores, cazadores y recolectores. Para la caza, utilizaban flechas con puntas de piedra o hueso.

Es bien sabido que hace unos 1.000 años, poblaciones cada vez más numerosas de cazadores y pescadores ocuparon la ribera del Paraná y sus islas. Al parecer, habían logrado un equilibrio alimenticio entre especies terrestres y acuáticas. Esta estrecha relación se ve reflejada muy claramente en los adornos de los utensilios. Se encontraron en la zona estudiada vasijas cuya boca estaba adornada con apéndices que representan pájaros, especialmente loros, y mamíferos como el coipo y el carpincho.

Relieve e Hidrografia

En la provincia de Corrientes predomina en general la llanura. Sin embargo, el relieve conserva una bajada escalonada de este a oeste. El primer escalón aparece en la cuenca del río Aguapey. El segundo se extiende hacia el sur entre las localidades de Ituzaingó y Esquina, por el que corren las aguas del río Corrientes. Y a partir de ahí aparece el tercer escalón.

Gracias a los diferentes procesos de erosión que afectaron la superficie se originaron los diferentes desniveles como los conocidos de saltos del Apipé. Desde los comienzos esta provincia se caracterizó por una marcada asimetría entre el este y el oeste. El primero elevado y sometido a la erosión y el  segundo deprimido y afectado por una intensa sedimentación. Más tarde, los movimientos que acompañaron a la formación de los Andes tuvieron incidencia en Corrientes, originando una importante falla que, partiendo de los saltos de Apipé, continuó por el borde de la cuenca del Iberá hasta formar la profunda cuenca del río Corrientes; al oeste de esa línea quedaron las zonas deprimidas. Posteriormente, el Alto Paraná, que primitivamente se volcaba en el río Uruguay a través del curso del Aguapey, fue desplazándose hacia el oeste, hasta que en la última era geológica una nueva falla lo encauzó  en su actual recorrido.

Ahora bien, al desplazarse el río dejó una extensa  zona de esteros y bañados  como el de Santa Lucía, que cubre todo el límite del sur del P.N Mburucuyá. Los suelos del parque son arenosos y se encuentran asentados sobre un material de arcilla muy permeable.

Los cursos  de agua de la zona devienen del río Paraná, por lo cual, geográficamente, pertenecen a la Cuenca del Plata. El estero Santa Lucía, que desagua en el Paraná a través del río Santa Lucía a la altura de la ciudad de Goya, es el espejo de agua más importante de la zona. La parte norte del parque está ocupada por dos cuerpos de agua: las cañadas Potrillo y Fragoza; la primera vierte sus aguas, a través del arroyo Flores, en el estero Santa Lucía. En el resto de la superficie existen varios esteros y bañados, de poca importancia, y multitud de lagunas.

Flora

Lo más característico de este Parque Nacional son sus lagunas circulares, esteros y cañadas que forman una gran variedad de ambientes acuáticos, rodeados de hermosos pastizales con palmares de yatay. El parque se encuentra en una zona donde se produce una división de ambientes: en primer término, parte del área ocupa lo que se denominan los Esteros del Iberá, que se ubican en el oeste y norte de la provincia de Corrientes. Este sector está formado por una planicie con drenaje indefinido y pobre, lo que contribuye a la formación de esteros y bañados. El paisaje presenta sectores de monte con vegetación de un solo estrato, en dónde se encuentran el ñandubay y en menor cantidad el espinillo, el chañar, el legendario algarrobo negro, el tala y las palmeras yatay, pindó , lapacho, laurel, entre otros. Por otra parte hay bosques chaqueños con quebrachos colorados, chaqueño y blanco, urunday y viraró.

Fauna

Los Carpinchos, zorros de monte, corzuelas, yacarés, aguará popé son algunos de los animales más vistos en esta zona. Las aves son otras de las protagonistas ya que al haber muchos ambientes acuáticos abundan aun más tipos de especies. Existen aves de pastizal amenazadas como el yetapá de collar o la monjita dominicana.

Entre las especies acuáticas se destaca la presencia del pez pulmonado, que posee una adaptación muy poco común para un pez, la respiración aérea, que le permite sobrevivir a períodos de sequía.

Hay otra cantidad de especies en peligro de extinción, normamlmente mucho más difíciles de encontrar, como el aguará guazú o el ciervo de los pantanos.

Dentro del bosque también habitan la ranita de Pedersen, característica de la región.

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FLORA - LISTADO DE ESPECIES

FAUNA - LISTADO DE ESPECIES

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