ICTIOFAUNA
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riginaria de la costa este de América del Norte, la trucha arco iris (nombre científico: Oncorhynchus mykiss) es un pez de la familia de los salmónidos que llegó a la Argentina a principios de los años 1900 y que, a través de técnicas de huevos embrionados, rápidamente fue diseminado primero en la provincia de Neuquén para luego alcanzar al resto de las provincias de la Patagonia.

El desembarco inicial de la especie en el país tuvo lugar hacia 1904, con una experiencia de introducción en el arroyo Morón, en la provincia de Buenos Aires. El bajo nivel de supervivencia que exhibieron esos ejemplares derivó en la decisión de reorientar su desarrollo hacia el extremo más frío de la Argentina.

De dorso oscuro, entre verdoso y castaño, y laterales que van desde la tonalidad plateada hasta suaves tonos rojizos, la trucha arco iris se caracteriza por su habilidad para habitar aguas dulces y saladas. Esto último lo permite su capacidad para regular las concentraciones de minerales a través de un sistema de filtros ubicados tanto en sus glándulas lagrimales y como en el aparato nasal.

Dueño de un tamaño que, con comodidad, puede superar los 10 kilogramos y medir al menos un metro -sobre todo en el caso de los machos adultos-, este pez es hábil para sobrevivir prácticamente en todos los cursos de agua.

Los ejemplares masculinos, como en otras especies, presentan un claro dimorfismo respecto de sus pares femeninos. Así, los machos no sólo ostentan un mayor tamaño en comparación con las hembras si no que, además, presentan cabezas sumamente más alargadas, mandíbula prominente, y coloración acentuada.

Con un régimen de alimentación basado en la ingesta de insectos, pequeños moluscos y crustáceos, e incluso otros peces, la trucha arco iris representa una de las especies más atractivas para quienes ejercen la pesca deportiva. El motivo: potente y combativa, la variedad suele atacar todo tipo de señuelos artificiales aun cuando no tenga una exigencia alimenticia.

Aunque proliferan las opiniones que destacan los beneficios económicos que genera su expansión, lo cierto es que la trucha arco iris también es observada como una especie invasora y que, por su gran voracidad, modifica los ecosistemas donde prolifera.

De amplia demanda en la gastronomía, el promedio de vida de la trucha arco iris alcanza los 11 años. En lo que hace a su reproducción, este salmónido suele buscar aguas limpias y torrentosas donde las hembras depositan óvulos que luego son fecundados por los ejemplares masculinos. Esto ocurre entre los meses de junio y noviembre. Igualmente, experiencias en criaderos patagónicos han logrado extender esta instancia a todo el año.

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