ICTIOFAUNA
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on presencia en la Argentina desde principios del siglo XX, la trucha fontinalis (Salvelinus fontinalis) dice presente en prácticamente toda la Patagonia argentina, aunque también es fácil de ubicar en cursos de agua de las provincias de Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis y Tucumán.

También conocida como “trucha de arroyo”, la fontinalis -en latín: “que vive en el manantial”- se caracteriza en principio por su color verde oliva en el dorso y distintas manchas color crema, además de pintas en azul o rojo suave, a los lados. A diferencia de la arco iris, sólo prolifera en aguas con temperaturas que oscilan entre los 13 y los 18 grados.

Si bien su longitud rara vez supera los 40 centímetros, no faltan los ejemplares que acumulan un peso por encima de los 1,5 kilogramos.

A diferencia de otros representantes de su misma especie, esta trucha ostenta un crecimiento muy lento por lo que individuos de tamaño superior al expuesto representan una auténtica rareza.

Emblema del estado norteamericano de Virginia, la fontinalis fue sembrada por primera vez en el país en las aguas de los lagos Espejo, Gutiérrez y Nahuel Huapi. 

Desde entonces, su población nunca dejó de crecer y, al igual que su par arco iris, es considerada una especie invasora por los efectos de depredación que ejerce en su hábitat.

Con época de reproducción establecida entre los meses de abril y mayo, este pez se nutre de insectos, moluscos y crustáceos, y suele establecer sociedades con otros individuos de la misma variedad al momento de alimentarse.

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