Compartir:Salta

Viaje en auto por las rutas 68 y 33, desde Salta capital hasta el pueblo de Cachi, con escalas en el Parque Nacional Los Cardones y Payogasta.

Autor: Constanza Coll

La última vez que viajé por el NOA no pude conocer el pueblo de Cachi. Estaba en Cafayate y los caminos hasta ahí estaban tapados de agua, no había cómo llegar, así que tuve que pasar de largo hasta San Salvador de Jujuy. Esta vez, desde Salta Capital y en época de seca, no hay ninguna advertencia para andar por las rutas 68 y 33, atravesar el Parque Nacional Los Cardones y entrar por un rato en Payogasta, antes de llegar a destino. Casi todo por asfalto y a la velocidad que llevo, el GPS calcula que este viaje, de 160 kilómetros, va a demorar unas tres horas con diecisiete minutos. Eso, porque no calcula la cantidad de veces que voy a detener el auto junto al camino para hacer fotos, almorzar y caminar entre los cerros. En total, me demoraría casi el doble.

Si hay algo para lo que se creó este PN, fue para proteger a los cardones, que crecen lento y estuvieron en peligro de extinción por la explotación de su madera.

Alquilé un auto en el aeropuerto de Salta, puse “Cachi” en el GPS y arranqué hacia el sur por la Ruta Nacional 68, la misma que viaja hasta la ciudad de Cafayate, casi en el límite con la provincia de Tucumán. Aprendí tarde a manejar, así que ahora valoro y aprovecho cada oportunidad que tengo para hacer algún recorrido por tierra. Es otra cosa cuando se va al volante: los paisajes se imponen en los parabrisas y por los espejos, y no queda otra que abrir los ojos y mirar el camino con atención, el horizonte a los lejos y las vistas que se despliegan hacia los costados. En la rotonda que abre paso al pueblo de El Carril, tomo la salida hacia la Ruta Provincial 33 en dirección oeste. Serán unos 65 kilómetros más hasta el ingreso al PN Los Cardones.

Creado en 1996, este parque ocupa una superficie de 64.117 hectáreas, con regiones muy diversas entre las que destacan bolsones, donde crecen los famosos cardones, zonas de altas cumbres, sierras, puna y hasta sectores de pastizales propios de las yungas. El clima es mayormente árido, con una gran amplitud térmica que causa la altura sobre el nivel del mar, por eso se recomienda visitar en las temporadas intermedias, que coinciden con los meses de sequía. Además de los cardones (Trichocereus pasacana) que le dan nombre al parque, esta es la casa de arbustos achaparrados, todo tipo de cactus y flores de amancay, zorros grises y colorados, guanacos, cóndores, culebras andinas y el carpintero de las piedras, ave emblemática del parque. Pero si hay algo para lo que se creó este PN, fue para proteger a los cardones, que crecen lento y estuvieron en peligro de extinción por la explotación de su madera. Los cardones llegan a medir unos tres metros pero recién a sus 250 o 300 años.

El auto hace un esfuerzo extra para trepar hasta el punto más alto en este recorrido, Piedra del Molino, con un balcón natural a 3.348 metros de altitud. Sobre el emplayado, hay un grupo de artesanos que vienen todas las mañanas desde Cachi para vender tallas y colgantes hechos con piedras de la zona, ponchos y mantas tejidas en telar criollo, y pequeños cactus en macetas pintadas a mano. Desde ahí arriba, miro las curvas y contracurvas cerradas que sumé hasta ahora, y las que siguen pendiente abajo, por la Cuesta del Obispo. Hasta Payogasta, donde voy a llegar para la hora de almorzar, van a ser otros 45 kilómetros entre los cerros y por la recta del Tin Tin, que según los antropólogos, forma parte de los antiguos caminos del Inca. A los lados de la ruta están los cerros Negro y Tin Tin, y al frente el Nevado de Cachi, con su pico de 6.380 metros.

La recta del Tin Tin termina donde se juntan las rutas 33 y 40. Almuerzo un par de tamales en el centrito de Payogasta, y sigo diez kilómetros hacia el sur hasta el pueblo de Cachi. Con una población de 7280 personas según el último censo (2010), casas de estilo colonial y una iglesia que data del Siglo XVI, con techos y altares de madera de cardón, la parte más antigua de Cachi fue declarada Lugar Histórico Nacional en 1975. Llegué, son las cinco de la tarde. Al rato empieza a caer el sol y se encienden los faroles amarillos que iluminan las casas de adobe, la plaza y la entrada de la iglesia. Si no hubiese electricidad y estos faroles quemaran kerosene, bien podría creer que estamos en el 1800.

Desde el Aeroparque Jorge Newbery hay muchos vuelos diarios y sin escalas a Salta Capital, por Aerolíneas Argentinas, Lan y Andes Líneas Aéreas. Y ya en el aeropuerto de Salta hay varias rentadoras de autos que ofrecen tarifas diarias desde $ 900.

Se encuentra abierto todos los días del año, de 9:30 a 18 horas. El ingreso es libre y gratuito, aunque no ofrece ningún tipo de servicio. Los hoteles, restaurantes y estaciones de servicio más cercanos están en los pueblos de Payogasta y Cachi (www.parquesnacionales.gob.ar).

A 45 kilómetros del ingreso al PN Los Cardones, sobre la Ruta 40 en el kilómetro 4509, Sala de Payogasta tiene un restaurante de cocina norteña a un lado de la ruta, y un hotel boutique con spa de montaña al otro lado. Hay humitas, empanadas, cazuelas y postres con queso de cabra, cayote y nuez (cubierto promedio $170, habitaciones dobles desde $ 800, www.saladepayogasta.com).

Comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: